Observa todo y me lo susurra a detalle... ya no quiero saber más, ya no quiero escucharlo más... ya no me reconozco, no sé a quién veo frente a mi todas las mañanas, no soy yo, no luce como yo... es tan triste y lastimera, la oscuridad consume poco a poco el brillo, el poco brillo que queda.
¿Cómo llegué a esto?... no puedo entenderlo, las herramientas mundanas no logran esconder todo esto. La gente comienza a notarlo... pero no importa, cuando al fin suceda, nadie lo recordará, y el mundo seguirá su curso y quizá para más de uno, sea el golpe de suerte que tanto añoran. El monstruo se acerca, no quiero que me abrace, no quiero volver ahí, es tan frío y... la soledad... no puedo, no quiero que me atrape...

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